El presidente Gustavo Petro instruyó este miércoles al ministro de Hacienda y Crédito Público para que el Presupuesto General de la Nación (PGN) correspondiente al próximo año no sea un documento de trámite, sino la expresión concreta del programa de gobierno que su administración ha trazado hasta 2027.
“El presupuesto general de la nación no puede ser un borrador hecho a la carrera por técnicos”, afirmó el mandatario durante su participación en la Mesa de diálogo intercultural y atención institucional de alto nivel con la Comunidad Negra, Afrocolombiana, Raizal y Palenquera del Caribe. En ese espacio, Petro subrayó que el PGN debe contener “los grandes proyectos” del Plan de Desarrollo Gobierno del Cambio y proyectarse hasta el final de su mandato, en 2027, y no limitarse al año 2026.
El presidente recordó que la Constitución le permite presentar el presupuesto del año siguiente incluso en su último año de gobierno. El nuevo Congreso, elegido el pasado 8 de marzo y posesionado el 20 de julio, podrá introducirle modificaciones durante su trámite legislativo, que debe surtirse antes del 30 de agosto.
Comunidades afro e indígenas, con voz en las prioridades
El mandatario propuso que el espacio de diálogo con las comunidades afrocolombianas sirva como mecanismo de consulta ciudadana para definir los criterios de inversión en proyectos a escala nacional. Solicitó que le entreguen un informe al respecto y reiteró la urgencia de avanzar también en el decreto de la Línea Negra, figura de consulta previa con pueblos afro e indígenas, antes de que concluya su mandato.
Desigualdad e impuestos, el nudo del presupuesto
El jefe de Estado reconoció que los recursos son limitados, y señaló que parte del problema radica en que los sectores más pudientes de la sociedad colombiana han bloqueado, mediante sus mecanismos de influencia, una reforma tributaria más progresiva. En ese contexto, vinculó la escasez presupuestal con la tragedia aérea ocurrida días atrás en Puerto Leguízamo, Putumayo, citándola como una expresión de la desigualdad estructural del país.
Para el presidente Petro, la ausencia de inversión en las poblaciones más vulnerables no es solo un problema fiscal sino un reflejo de prioridades históricamente excluyentes. “La sociedad ha sido racista, con cierta reticencia a solucionar problemas de la población más pobre”, sostuvo, y advirtió que esa desigualdad profunda genera nuevos conflictos sociales.